Hay propiedades que no se explican solo con una lista; se perciben.
Ubicada a pocos pasos de Plaza del Charco, esta villa ofrece un equilibrio poco común: la cercanía real al centro y, al mismo tiempo, una sensación de tranquilidad y privacidad.
En apenas 5 minutos caminando se llega al ambiente de cafés, restaurantes y al paseo marítimo, mientras que en la vivienda el ritmo cambia: espacios abiertos, luminosos y serenos.
La distribución es práctica y elegante. Dispone de dos dormitorios cómodos, además de un despacho independiente que puede adaptarse fácilmente como habitación de invitados o espacio creativo. Dos baños completan la vivienda, con una conexión fluida entre interior y exterior.
El verdadero protagonismo lo tiene la zona exterior. Grandes aperturas permiten la entrada de luz natural y conducen hacia la zona de piscina, donde la propiedad destaca especialmente. La piscina se integra en un entorno privado, rodeado de vegetación y terrazas pensadas tanto para el descanso como para el disfrute social. Desde aquí —y desde varios puntos de la casa— se aprecian agradables vistas al mar.
Además, cuenta con un amplio garaje con capacidad para hasta tres coches, algo poco habitual en una ubicación tan céntrica.
En conjunto, es una propiedad ideal tanto como residencia habitual como para uso vacacional: céntrica pero tranquila, espaciosa sin excesos y con el carácter justo para resultar especial.